¿TE GUSTARÍA SABER CÓMO EVITAR UNA CRISIS EN TU RELACIÓN DE PAREJA CUANDO TU HIJO LLEGUE A LA ADOLESCENCIA?

Ángela María González - Psicóloga Clínica especialista en adolescencia

Bien, sabemos que la adolescencia es una etapa de muchos cambios, donde los adolescentes se sienten grandes e independientes para muchas cosas, pero aun escuchan de sus padres que siguen siendo pequeños para otras, deben asumir que pierden ciertos placeres o comodidades que tenían cuando eran niños y empezar a afrontar responsabilidades y exigencias como si ya fueran un adulto.

Esta contradicción entre Ya No Soy Niño, Pero Tampoco Soy Un Adulto” no solo es una situación compleja para el adolescente sino también para sus padres, a pesar de que estos, ya han pasado retos que surgieron durante la infancia. Estos retos actuales demandan unas habilidades diferentes, por esta razón quiero brindarles 5 pautas a tener en cuenta para prevenir la crisis en la relación de pareja debido a esta nueva etapa del joven.

1.Los padres deben conocer a profundidad los cambios no solo físicos sino también cognitivos y emocionales por los que empieza a pasar el adolescente. A veces lo único que se conoce es ese crecimiento acelerado que presentan los adolescentes por el impacto de sus cambios físicos y hormonales, y aunque esto es una realidad, no son los únicos cambios que enfrentan estos jóvenes. A nivel cognitivo su planeación, anticipación, análisis, elaboración y muchos otros procesos mentales que surgen son mucho más elevados y por esto sus propias exigencias y expectativas de la vida son aún más altas, a nivel emocional la ansiedad por el futuro, la tristeza por cuestionamientos sobre la forma de vivir en general, en fin… son aspectos que deben ser investigados por ambos padres.

2.El enfoque de los padres debe ser la felicidad de su hijo y no suplir las expectativas sociales. Si la pareja  logra entender y ponerse de acuerdo en que la felicidad de su hijo es más importante que un “Estatus Social” o querer recibir buenos comentarios de terceros y/o la aprobación de algún círculo social, van a estar alineados a la hora de guiar las decisiones importantes que estos jóvenes van a tomar en esta etapa.

3.Dialoguen de antemano qué normas van a cambiar por el hecho de que su hijo ha llegado a la adolescencia. Estar de acuerdo en  lo que se le va a permitir y lo que no, es vital para evitar contradicciones y desautorizaciones frente a él, situación que genera más incertidumbres que las que ya tiene el adolescente por el solo hecho de no saber hasta dónde llega su toma de decisiones y su independencia.

¿Que se le va a exigir en la casa?

¿Cuáles van a ser sus deberes?

¿Qué días va a salir y hasta que hora?

Estos son acuerdos que merecen ser dialogados entre los padres, de esta manera la relación será mejor y evitarán choques de ultima hora.

4.     Identifiquen la tendencia de su crianza y lleguen a acuerdos. Puede suceder que un padre sea más autoritario y el otro más permisivo, lo ideal no es que uno de los dos convenza al otro de irse en su totalidad por su punto de vista, se trata de que cuando un argumento no convence al otro, puedan llegar a un punto medio, ejemplo si para el padre es normal que su hijo el fin de semana salga hasta la 1 am pero su madre quisiera que se entrara a las 10 pm, pueden llegar a un punto medio como decidir darle permiso hasta una hora intermedia.

5.     Nunca juzguen sus errores de crianza, analicen y corrijan. Es muy importante saber que cualquier decisión que tomen  si fue acordada pasa a ser responsabilidad de ambos, si uno  tuvo más influencia para que se tomara una decisión que no llego a ser la mejor, no debe ser juzgado le hubiese podido pasar a cualquiera de los dos.

En conclusión la comunicación asertiva, la alineación en principios y valores y el estar informados sobre el manejo de esta etapa será el éxito para evitar conflictos de pareja mientras viven los diferentes retos que demanda la formación de un hijo.