¿SER AUTÉNTICO/A SEDUCE?

Por: Dra. Lucía Náder Mora - Psicóloga y Sexóloga Clínica

Podría ser ideal que tanto ellos como ellas se mostraran tal como son cuando van a empezar una relación; la pregunta obligada ¿esta actitud nos garantizaría que la relación va a funcionar? La primera respuesta es ¡por supuesto! Ya que se asume que habría de primera intención una aceptación incondicional del uno por el otro.

Sin embargo, hay que aprender a ver más allá de lo evidente. Imaginemos que independiente de esta expresión válida y sincera, hay una serie de motivaciones y necesidades en el interior de cada uno; que reclamarían el hombre y la mujer perfecta/o. Así de complejos somos los seres humanos.

Existen por supuesto algunos requisitos generales que pueden ayudar a que la atracción y la seducción se abran paso de manera más fluida entre personas auténticas, sin falsas posturas y sin vestidos de gala para atraer y conquistar.

El primer impacto suele ser muy importante y aquí juega la atraccion física; unos ojos que nos devoran, una sonrisa que nos refrenda la reciprocidad y una postura corporal que invite al acercamiento; es bueno aclarar que la química no lo es todo; una buena conversación, una persona informada, con un buen nivel intelectual, con cierto aire de misterio que cuando habla se muestra inteligente e interesante refrenda de manera espontánea lo que los efluvios amorosos anunciaron. La gente inteligente es creativa, por lo general de buen humor con un toque de sensualidad y picardía que hace de la relación una experiencia única.

No basta con ese atractivo inicial refrendado por una maravillosa mente; se necesita un buen alimento que nutra esa pequeña e intensa semilla que se sembró. Los detalles, no necesariamente materiales, la palabra amorosa y amable, la sensación de ser importante para el otro, el mensaje cargado de un erotismo sin morbo, el hacer cosas especiales sin esfuerzo en lo que nos destacamos, como por ejemplo; la preparación de una deliciosa cena, la invitación a escuchar música, o a bailar, a un cine o a gozar de la naturaleza. Hacer reconocimientos y halagos tanto físicos como de conducta o actitudes.

Ser ingeniosos, móviles, sorprendentes, capaces de derrotar la monotonía, no dejarse llevar por el hastío o los miedos; ser cómplices de la aventura y del cambio. Nada más atractivo para un hombre y una mujer que la persona por la que no sentimos atraídos sea segura de si misma/o, sin que el exceso de confianza en si mismo/a, evite el acercamiento o una interacción de apoyo y respaldo en ciertos momentos.

La pasión es el elemento que une y define una real relación de pareja. A las mujeres les gustan los hombre efectivos, profundos y empoderados, a ellos las mujeres que sin reclamos negativos y sin falsos pudores,  participan de manera activa en la intimidad. Las posturas negativas o desafiantes, la hipercrítica, el falso humor descalificador, es un veneno que mata el erotismo y rompe la posibilidad de que el atractivo inicial se consolide.

Los amores ciertos; el exceso de confianza y la prepotencia, las conductas de control, los celos, las exigencias o demandas de tiempo y atención creyendo que se tiene asegurada la relación; dan al traste con lo que pudo haber sido y no fue. Ciertos grados de incertidumbre son necesarios para mantener viva la motivación y la fuerza para continuar con un proyecto amoroso que puede tener fortalezas en el tiempo.

Tenerse fe, buscar a quien amar, sentirse especial y único/a, ser creativos e ingeniosos son la fórmula mágica no solo para atraer y seducir sino para mantener una relación que en el tiempo nos dará muchas satisfacciones.