LOS JUEGOS AMOROSOS UNA INVITACIÓN AL PLACER

Por: Dra. Lucía Náder Mora - Psicóloga y Sexóloga Clínica 

Una de las funciones de la sexualidad es la expresión placentera; placer que se obtiene al activar los sentidos. Cuando hablamos de lúdica hablamos de juego, de divertimento, de aprender a romper ese viejo prejuicio de "a lo que venimos vamos”. La tradición machista ha hecho creer que son las mujeres las que necesitan una estimulación previa; nada más errado, necesitamos hombres y mujeres que se diviertan con su cuerpo y con el cuerpo del otro. Hombres más sensuales con su corporalidad y mujeres que no le teman a la genitalidad.

Muchas personas tienen la creencia de que todo lo que sucede en la intimidad debe ser espontaneo, que nacemos con una cartilla introspectada que abrimos cuando nos emocionamos de manera íntima. El placer tiene su asiento en estructuras nerviosas y neuroendocrinas; sin embargo la manera como expresamos el placer se aprende. ¡Si! A través de los modelos familiares, las experiencias vividas y los conceptos que generan falsas ideas o apertura para conocer y explorar.

La imaginación puede abrir un espacio para desarrollar hábiles juegos que produzcan mayor satisfacción al prolongar el placer. Los buenos amantes se toman tiempo, es la premisa fundamental cuando de la pasión se trata. La creatividad va más allá de los besos y caricias sensuales, el patrón de; besos, besos profundos, caricias en senos y genitales y penetración independiente de quien la pida, quedaron en el pasado; el famoso chiste de “dos cucharadas de caldo y mano a la presa”, ya no funciona. Ellas también quieren participar de manera activa en su placer y en el del otro. Dejaron de ser seres inmóviles o instrumentales para permitir el placer de ellos. Su Omni sexualidad reclama placer a su estilo y a su modo. Los dos son maestros y alumnos y la meta es aprender a conocer como cada uno expresa y transforma en satisfactoria su intimidad sexual.

Ni las mujeres somos estufas de carbón ni ellos estufas de gas. Los Juegos eróticos no son reconocimiento a los hombres que se esfuerzan por satisfacer a la mujer. Un buen amante disfruta sus sensaciones, trasmite su placer y recibe el de su pareja.

¿Existen las zonas erógenas?

Aunque existen zonas especiales de inervación, compuestos de tejido eréctil; tales como clítoris, glande del pene, y otros con una sensibilidad especial como la aréola del pezón, no se puede olvidar que el cerebro es el órgano sexual más importante y la piel el órgano más extenso. Todo juego previo empieza por aquella parte del cuerpo que tenga una representación especial para cada uno; por ejemplo, el masaje sensual puede iniciarse en los pies; acariciar es un arte que se hace con las yemas de los dedos en un tono no demasiado profundo, ni demasiado superficial ya que lo profundo produce presión y ahoga la sensación y el superficial produce un cosquilleo molesto. El masaje sensual es una apertura ocasional. Se puede también explorar el cuerpo con besos tiernos, y caricias ágiles y sensuales.

Las mujeres tienen una mayor apertura a la exploración de su cuerpo por parte del otro; muchos hombres tienen dificultades para explorar otras zonas; algunos pueden pensar que es una perdida de tiempo.

Permitirse los besos profundos, la boca y la lengua que recorre el cuerpo, la estimulación de los senos o de la tetillas, la cara interna de brazos y muslos, las caricias generalizadas de manera dinámica con humor, sin críticas, con entrega. Permitirse explorar es una deliciosa caja se sorpresas, encontrarán zonas de su corporalidad con unas sensaciones que nunca se imaginaron tener. La perseverancia y la profunda convicción de que usted y su pareja merecen todo, les ayudará a sentir que en cada encuentro la seducción es una expresión nueva y enriquecida.

Espere nuestra siguiente entrega sobre los juegos amorosos, les ayudará a enriquecer su vida personal y su relación de pareja...