PUNTO G EN EL HOMBRE

Por: Dra. Luz Bibiana Pazmiño / Médica Gineco-Obstetra

Cuando se habla del punto G, la imagen que viene a nuestra mente es la  de una mujer; sin embargo, hay que aclarar que los hombres también tienen su punto G. Y es un punto que como en la mujer, produce unos orgasmos intensos, duraderos y llenos de placer.

Desde el punto de vista fisiológico ha sido identificado en la próstata un órgano glandular del aparato genitourinario masculino (las mujeres no la tienen), con forma de castaña, localizada enfrente del recto, debajo y a la salida de la vejiga urinaria. Contiene células que producen parte del líquido seminal que protege y nutre a los espermatozoides contenidos en el semen, que aporta una buena parte del contenido líquido del semen en cada eyaculación.

La próstata tiene terminaciones nerviosas que si se estimulan con una suave caricia, se puede provocar una erección. Sin embargo, eso no significa que el hombre esté psicológica y sexualmente excitado. Es una reacción refleja medular sin mayor contenido erótico.

Muchos hombres cuando el proctólogo les ha realizado el examen de próstata han tenido eyaculación espontánea sobre la mesa de exploración.

Naturalmente, si una pareja ya se encuentra manteniendo un encuentro íntimo, y como consecuencia de la excitación él ya tiene una erección, con ese suave masaje puede conseguirse que la rigidez del pene se haga más firme. Lo que unido al estímulo que supone el propio dedo sobre el esfínter anal (rico en esas mismas terminaciones nerviosas), puede ocasionar un incremento del placer erótico del hombre Es una zona delicada, pues es una zona que no suele generar fluidos, por lo que la lubricación suele ser nula.

Por ello, se debe utilizar un lubricante, para hacer que la penetración sea más fácil y menos fuerte. Acceder a este punto, es difícil para una persona sola, por lo tanto es mejor que la penetración la haga otra persona. Una vez tenga bien lubricado lo que vaya a introducir (dedo, consolador,…), introdúzcalo por el ano y presione firmemente la pared frontal del recto. Una vez encontrado el punto, masajee firmemente el punto en dirección hacia abajo. Los orgasmos masculinos a través del punto G dicen que son más intensos, y que la eyaculación suele ser un chorro continuo, al contrario de las eyaculaciones con estimulación del pene u otras zonas que son a borbotones.

Muchos hombres no quieren realizar esta práctica y llegar a descubrir este punto, por una cuestión cultural, piensan que van a perder masculinidad, que serán menos machos. Lo que es cierto, es que quienes lo han probado repiten, pues afirman que es una experiencia muy satisfactoria.

La existencia del “Punto G” en el hombre  es aún más controvertida que la de la mujer. Durante el orgasmo se producen contracciones rítmicas del esfínter anal. Pero cuando hay algo dentro (un dedo, un vibrador), tales contracciones se producen en torno a él y el tono muscular de la contracción varía. Es probable que esa variación sea la que se vive como diferente, como sucede con los orgasmos en la mujer; son diferentes, cuando se producen durante la masturbación con la vagina vacía, que cuando esta se encuentra llena.

En definitiva, a los hombres se les puede proporcionar más placer o un placer diferente acariciándoles la zona anal y la próstata. Sólo en contadas situaciones la sola estimulación de su punto G ocasiona orgasmos. Es importante aclarar que  no se puede confundir eyaculación con orgasmo. La primera puede acontecer sin la segunda.

MUJER ATRÉVETE :

Recuerde que en una relación de pareja todo es permitido si ambos lo desean, se debe parar cuando uno de los dos no lo desea realizar y no se debe forzar absolutamente nada

Recuerde entonces;

Si él recibe un adecuado masaje, la próstata lo incita al orgasmo. Sin embargo, él no puede estimularse fácilmente a sí mismo, necesita la colaboración de su pareja. ¿Quiere tratar?

* Podrá sentir la forma de nuez que tiene la próstata si introduce con toda suavidad y delicadeza un dedo por el conducto anal y lo guía a través de su pared frontal.

* Aproximadamente a cinco centímetros presiona hacia adelante, es decir, hacia su pene hasta notar el pequeño abultamiento a esa altura.

* La posición que facilitará esta actividad es estando él acostado boca arriba con las rodillas contra el pecho, que para él será más excitante si usted lo pone en esa postura e inicia la exploración.

* Dele un suave y pausado masaje hasta que lo haga llegar al orgasmo, que será mucho más intenso que uno normal.

¿Quiere multiplicar el goce? Prodúzcale un mayor placer estimulando su punto G al mismo tiempo que le hace sexo oral.

Aprenda a conocerse y a subir los niveles de placer de su vida sexual

Ame y ámese