¿QUÉ SOLEDAD PADEZCO? Por Lucía Nader

Es probable que ante la sensación de estar solos/as, no nos hagamos una
pregunta como esta, por lo general nos diríamos frases muy negativas, llenas
de culpa, referidas a sentirnos poco atractivos o atractivas, carentes de
habilidades para relacionarnos con otros.

El primer paso es entender si la soledad es una situación o condición que
opera igual para todos los seres humanos. Por esto es importante plantearnos
algunos interrogantes.

¿Sabemos que es en realidad La Soledad?. Para muchos es un estado del
alma que nos permite estar con nosotros mismos, entendernos y aceptarnos,
reconocer nuestras fortalezas, nuestros talentos y las muchas maneras y
recursos para sortear aquellas situaciones consideradas como una limitación.
¿Por qué para muchos es un problema? Para un número importante de
hombres y de mujeres la soledad es una sensación negativa. Es una forma
deficiente de comunicación, que percibimos como defectuosa y no satisfactoria.
¿Son todas las soledades iguales? Por supuesto que no. Hay básicamente dos
tipos de soledades, la primera, la personal, es esa extraña sensación de no
poder tener éxito en nuestras relaciones amorosas e intimas, es la acumulación
de un ánimo negativo, consecuencia de esos afectos fallidos, producidas por:
la muerte del ser amado, el divorcio, o la simple incapacidad real o imaginada
de conseguir o mantener a nuestro lado a alguien que consideramos especial.
Implica frustración y genera sentimientos muy destructivos, pensamientos
demoledores hacia nosotros mismos, como sentirnos poco o nada atractivos, o
carentes de sensualidad para provocarle deseo a esa persona. Estas ideas
indeseables, también se acompañan de una autocrítica desproporcionada y
dañina, nos vemos, como protagonistas, de una película de suspenso, en
donde siempre seremos victimas del abandono.

La segunda. La soledad social o interpersonal, es una enfermedad de nuestro
tiempo, los afanes de la vida diaria, el mal manejo del estrés, la idea negativa
de que no existen personas confiables, la definen. En el fondo puede existir
miedo a recibir daño o a ser rechazados. Es común observar como éstas
personas aisladas, aún de sus familias, tienden barreras protectoras, crean
mundos muy particulares, con justificaciones y lugares comunes, en donde a
diario refuerzan conceptos para permanecer incomunicados con el mundo
exterior. Es común escucharles frases tales como; “Todos los hombres son
iguales, no existen los amigos, la personas quieren saber más de ti, para sacar
partido, etc”.

Muchos y muchas pueden acostumbrarse a vivir solos, la mayoría de ellos,
como en las historias Kafkianas, según los estudios, pueden desarrollar
alteraciones, afectivas como la Depresión o Trastornos de ansiedad, algunas
investigaciones (Framingham Heart Study) revelan que los solos/as, son mas
proclives a sufrir enfermedades coronarias y otros tipos de trastornos físicos.

Lo cierto es que algunos escogen la soledad como una opción de vida, a otros
como en el caso de las personas mayores, amas de casa o aquellos que
padecen alteraciones físicas o mentales severas, están condenados a la
separación de su grupo social y por lo tanto a la soledad.

¿Qué podemos hacer si queremos estar en compañía?
1. Definir, el tipo de compañía que se desea (amigos, amores o amantes)
2. Cambie preguntas ¿mi soledad depende de mis características de
personalidad? Si es así busque ayuda. ¿mi entorno familiar o laboral me impide
buenas relaciones sociales? A hacer ajustes, para gozar del tiempo libre
3. Las redes de amigos y las redes sociales usadas con precaución, prudencia
y responsabilidad pueden ser una buena herramienta. Recuerde, cada amigo
trae un posible afecto debajo del brazo.
4. Identifique ¿Cuáles son mis miedos y cómo estos me impiden relacionarme
con otros-as?. Trabájelos, no permita limitaciones en su vida.
5. Si desconfía de si misma/o y cree que la manera como se ve, se expresa,
puede no resultar atractivo/a para nadie, debe buscar un buen asesor de
imagen para estimular sus fortalezas y lograr una buena aceptación corporal y
un buen terapeuta para desarrollar su inteligencia emocional y sus habilidades
sociales.
6. Identifique sus sueños, sus anhelos, sus limitaciones y aprenda que usted es
el motor de su propia vida. Trace metas, ponga plazos y ejecútelos.
7. Siempre habrá una persona que desee a alguien como usted, siéntase
especial y único/a, no intente comprar ni mendigar afecto.
8 Aprenda a balancear su tiempo con usted mismo/a y con aquellas actividades
sociales que enriquecen su vida.
9. Viva una sexualidad plena así esté solo/a.

Lucia Nader M.
Psicóloga Clínica, Educadora y Terapeuta Sexual y de Pareja.
www.lucianaderasociados.com
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