¿POR QUÉ ES IMPORTANTE EL EROTISMO EN PAREJA?

Por: Dra. Lucía Nader Mora - Psicóloga y Sexóloga Clínica

Una  queja común en los consultorios de los especialistas que atendemos parejas,  se ilustra con los siguientes ejemplos, “mi marido ya no me habla”, “mi mujer ya no me atiende, todo el día está cansada” etc. Estas y múltiples excusas justifican de muchas maneras la deserotización que se vive en el interior de las parejas. Asistimos de manera irremediable a la agonía o muerte del amor erótico.

Aunque muchos investigadores, teóricos como Bataille en los años 80 hablaban del erotismo como una condición exclusivamente humana, en una observación más universal, podríamos decir que existen condiciones biológicas que facilitan la expresión erótica. El despliegue de la cola del pavo real para maximizar su corporalidad y aproximarse a la hembra podría ser una demostración de erotismo; el vuelo sostenido del colibrí frente a la compañera de sus amores, o los aullidos de un lobo captando las feromonas de la hembra en celo, son formas de demostrar que hay expresiones construidas más allá de la biología.

¿Es el cortejo una expresión erótica? Si la respuesta es afirmativa, toda aproximación que implique rituales para lograr la intimidad de cualquier tipo, es más que una experiencia física, independiente de los fines que persiga, porqué aún en la reproducción debe existir el placer ya que lo hijos/as fruto del amor y la pasión quedan muy bien hechos.

¿Son la rutina y la monotonía las causantes de la perdida erótica en las parejas? Entre una de muchas explicaciones el acostumbramiento, baja la creatividad, la imaginación y la fantasia. El otro/a deja de ser objeto de deseo de variabilidad, de sorpresa,  para convertirse en predecible, inmediatista, al alcance de las manos. Aquí juega un papel importante los niveles de consciencia, la presencia de límites frente a la perdida de interés erótico, la sensibilidad que reclama en cuerpo propio la necesidad de proximidad, ya que cada pareja debe construir su relación  sexo, erótica y afectiva de acuerdo con los sistemas de preferencias sexuales dados por los procesos de socialización de cada uno.

Si hay mundo erótico es porque hay expresión de los impulsos generados por estímulos efectivos; cuando hay inhibición el cuerpo deja de expresarse y un profundo silencio invade cada parte del organismo; de esta manera las expresiones y conductas eróticas no se manifiestan, disminuyen las fantasías, los lenguajes provocadores, no se busca el acercamiento corporal y la pareja pierde el simbolismo que lo o la ha hecho atractiva/o para el otro/a. La necesidad se enmascara o se despalza hacia otros sujetos, con la peregrina idea de que el deseo, el placer, el goce y la satisfacción nunca van a ser reemplazados por el dolor, el daño o la frustración.

El sexo como función biológica y psicosocial, es la máxima expresión humana, que mayores satasfacciones produce. Incluye toda la corporalidad, la sensualidad y el erotismo, las preferencias sexo, eroticas y afectivas, el misterio, las fantasias lujuriosas, lo viril y lo femenino, un sistema nervioso y uno neurohormonal, lo que somos desde la salud y la enfermedad, los estimulos suaves, directos o pornográficos que necesitamos para hacer una conexión eficaz y satisfactoria.

Si un organismo está sano desde lo físico y lo mental, el erotismo como una manera sustancial de expresarse, a través de la masturbación, el coito, las caricias , las fantasías, permitirán una comunicación íntima entre ellos que mantendrá la posibilidad de vivir la sexualidad desde la expresión particular de cada uno; serán alumnos y maestros; seres activos hombres y mujeres con alta consciencia de si mismos, se romperá la sumisión y dependencia y serán ellas las que transformen ese espacio de obligatoriedad en una fuente de placer y no en un mortal peligro.