DISFUNCIONES DE LA RESPUESTA SEXUAL DE HOMBRES Y MUJERES

LA IMPORTANCIA DE DIAGNÓSTICOS TEMPRANOS

Por: Lucía Nader Mora - Psicóloga y Sexóloga Clínica

Las alteraciones en la respuesta sexual son motivo de sufrimiento, para la persona que siente el problema, y para su pareja.

Veamos algunas causas psico - sociales de los problemas o disfunciones sexuales.

La pobre información de contenido sexual

Las falsas creencias, los conceptos erróneos no científicos, la no educación sexual, el desconocimiento de cómo funciona nuestro cuerpo, el miedo a conocerlo, genera actitudes de evitación e inadecuadas aproximaciones.

Hemos escuchado expresiones descalificadoras como:

 –Las mujeres son más lentas, son como las estufas de carbón; y los hombres somos como las estufas de gas.

–Si tengo relaciones sexuales y orino no voy a quedar embarazada.

–Cuando tengo sexo oral y soplo el pene, el aire se le sube a mi novio al cerebro y se muere.

Estas expresiones absurdas las escuchamos a cada momento; es más, en muchas ocasiones, hasta en los medios de comunicación.

Hasta ahora no se ha reportado ni se tienen registros de hombres fallecidos por soplarle el pene, o, de mujeres capaces de neutralizar la emigración de los espermatozoides que van por la vagina, con la expulsión de orina que sale por la uretra. Se hace la salvedad de que este tipo de ‘anticoncepción’ no está avalado por la ciencia.

Contención sexual

Encontramos personas en la consulta que no solo tienen una mala información sexual sino también una gran incapacidad de, en primer lugar, conocer su cuerpo, lo consideran sucio o pecaminoso; y de, en segundo lugar, creer que la sexualidad es algo ajeno y no necesario en su vida y en su relación.

Niveles de estrés; desbalance entre pareja y trabajo

Hombres y mujeres, cuyas ocupaciones generan altos niveles de cansancio, o compromisos exagerados con su mundo laboral, los convierte en visitantes de un hotel, al que solo quieren llegar a descansar y a dormir.

El enojo o una interacción de pareja defectuosa

Para tener lindas noches, se necesitan buenos días; esto quiere decir que una buena cotidianidad, y unos espacios diarios cargados de erotismo y amabilidad, pueden facilitar unos encuentros más placenteros.

Un caso que se presenta muy a menudo, y en especial en las mujeres, es que usan el sexo como premio o castigo; cuando se enojan o cuando no reciben lo que esperan de ellos.

La deserotización

La rutina, la monotonía, la exagerada certidumbre, el amor seguro y el sexo predecible, lo mismo que las etapas críticas de pareja, hacen perder la motivación y el encanto necesario para una buena apertura íntima.

Las profundas distancias, y los grandes abismos, en muchas ocasiones, son complejos de resolver, si las personas que viven en pareja no son conscientes de ellos.

Concepto de valor personal deteriorado

Las mujeres que en especial, presentan preocupación exagerada por su cuerpo después de los embarazos y los partos, no quieren saber nada de él. Lo esconden, o reducen sus expresiones sexuales a ambientes oscuros.

Los hombres, por lo general, aceptan más los cambios de su físico. Aunque algunos pueden expresar uno de los temores básicos en ellos, y que es el miedo a ser estigmatizados o devaluados por tener un pene pequeño.

Angustia anticipatoria

Tiene que ver con percibir la actividad sexual como fuente de tensión negativa, como un mortal peligro y no como una actividad de goce. Se presenta tanto en hombres como en mujeres. Para ellos, el miedo a fracasar, inhibe la expresión placentera, hay presencia de ansiedad por el desempeño y, por lo general, hay alteración de la respuesta sexual en alguna de sus fases.

Para las mujeres la sensación de “tener que”, crea dificultades para gozar o para tener orgasmos; y propiciar el desarrollo de conductas sexuales inhibitorias o de evasión; los famosos “Dolores de cabeza”, o el “Estoy cansada, mejor mañana”, son una pequeña muestra.

La exagerada ansiedad produce descargas de adrenalina y otras sustancias que inhiben tanto la respuesta erectiva, como también el control eyaculatorio; ya que los niveles de tensión, que se acumulan en lapsos muy cortos, son demasiado altos y producen orgasmos muy rápidos.

Las heridas del pasado

Una infancia herida, desde lo emocional o desde lo sexual, puede tener repercusiones negativas en las expresiones sexuales futuras; más si estos hechos han sido interpretados como fuente de daño esencial. Los abusos o violaciones sexuales en la infancia o en la adolescencia, no consultados ni tratados, pueden fijarse como traumas en la estructura anímica e impedir que la energía de vida fluya; en estos casos lo íntimo sexual es percibido como una permanencia del daño.

Las disfunciones sexuales

Una disfunción, como su nombre lo indica, es la alteración en la funcionalidad de la respuesta sexual, que impide o dificulta de manera persistente, y en el tiempo, la realización de un encuentro íntimo satisfactorio para ambos miembros de la pareja.

Las disfunciones sexuales se han clasificado de manera tradicional de acuerdo con la fase de la respuesta sexual.

La más importante de ellas es hacer clasificaciones diagnósticas por separado para hombres y mujeres, ya que la respuesta sexual en la mujer no es análoga a la del hombre y puede darse con una mayor complejidad. Requiere consulta especializada tanto de urología, ginecología y sexología clínica.

Algunas curiosidades acerca de otras alteraciones en la respuesta sexual del hombre

En el Journal of Sexual Medicine, Marcel Waldinger, de la Universidad de Utrecht, describió el “Síndrome de Enfermedad Post Orgásmica” (POIS, por su sigla en inglés). En esta publicación se dice, de manera textual, que “es un mal catalogado bajo la nebulosa de enfermedades raras, que afecta a algunos hombres que, tras un acto sexual, sufren en menos de una hora una serie de síntomas cuyo grado y aparición varían en cada caso”.

Añaden que “Tras tener una relación sexual absolutamente normal y satisfactoria, o simplemente tras una masturbación o una eyaculación involuntaria, algunos hombres comienzan a tener síntomas que van desde el dolor de cabeza hasta la fotofobia o la depresión. A eso se le suma una sensación de cansancio capaz de postrarles en la cama, mientras que la capacidad de concentrarse o, incluso hablar, quedan mermadas”. Esta enfermedad, descubierta para la literatura médica en el año 2002, representa un reto para la comunidad científica.

Otra vía de investigación apunta a la alergia al semen. En 2009, el holandés Marcel Waldinger llegó a esta teoría al investigar a 45 pacientes que permitieron someterse a una prueba de alergia en la piel que utilizaba su propio semen en forma diluida. Posteriormente, los resultados determinaron que 88 por ciento de ellos tuvieron una reacción alérgica.

Ambos creen que esta afección se explica por alteraciones en las hormonas que se generan en el momento del orgasmo y en los neurotransmisores.

Los especialistas, dice la publicación, avisan de los peligros de auto medicarse sin control médico, hasta que se encuentre una base común sobre esta enfermedad. Respecto a su incidencia en la población, continua el informe, todavía no existen estudios epidemiológicos y los pocos datos disponibles se refieren al número de personas inscritas en diversos foros de Internet y que refieren esta sintomatología. En la actualidad se trataría de unas 450 personas, aunque el número sigue creciendoañaden.

Un factor de aprendizaje importante, en un país latino como el nuestro, es el modelo masculino. En nuestro medio, “El sexo es algo que los hombres le hacen a las mujeres”, y el mandato social determina que una buena ejecución, los hace excelentes amantes, esto refuerza su autoestima y el valor de sí mismos.

Hoy en día también se abren paso los factores orgánicos; la incidencia de factores genéticos, o neurológicos. Pueden, así mismo, presentarse factores combinados: alteraciones genéticas más ambientes ansiógenos, que facilitan la eyaculación temprana.

Es importante que las personas y las parejas que sienten que su vida sexual no es satisfactoria, busquen ayudas efectivas, y no se auto mediquen; la información sexual debe ser dada por profesionales competentes como urólogos, ginecólogos y sexólogos, con el fin de que sea veraz, científica, en un lenguaje sencillo, y les permita una mayor tranquilidad y una seguridad para superar sus dificultades. De ahí se desprenderá, si se necesita, un proceso terapéutico de tipo médico, psicológico o combinado.

(Si desean profundizar en el tema; adquieran el libro, DOS PARA SER FELICES).