EL BUEN SEXO UNA ALTERNATIVA PARA CONSERVARSE JOVEN Y SANO

Por: Lucía Náder Mora - Psicóloga y Sexóloga Clínica

En ocasiones  percibimos que hay personas que no les pasan los años; conservan su piel saludable, es como si se estuvieran de manera permanente en un tratamiento de belleza. No están muy lejos de la realidad; el sexo placentero produce una serie de reacciones fisiológicas demostradas a través de muchos estudios científicos.

Por ejemplo cuando una mujer está excitada y tiene orgasmos todo su sistema neuroendocrino se moviliza, los estrógenos aumentan, y la piel y el pelo conservan su brillo, la actitud corporal es provocadora e invita a vivir la vida con mayor optimismo.

Para amarse se necesita tiempo; el preludio amoroso no solo es importante para las mujeres sino que brinda un ambiente de confianza en ellos y facilita que cada uno pueda expresarse de manera relajada, sin inhibiciones y con la seguridad de que la proximidad que produce la excitación va a garantizar un placentero encuentro.

Por lo general las personas con una alta frecuencia sexual, mejoran la vasodilatación;  esta reacción,  aumenta la temperatura y la sudoración y permite una limpieza natural de toda la piel, queman calorías y tienen una mayor predisposición a hacer ejercicio sostenido, a divertirse más y a ser más creativos. La vida sexual puede empezar con una magnífica cena romántica que puede ser en el mismo espacio doméstico, si las posibilidades económicas no permiten estar visitando restaurantes.

Un gran beneficio físico con recompensas emocionales que ofrece  el buen sexo es verlo como un deporte seguro; fortalece, tonifica y compromete la mayoría de los músculos del cuerpo; además es un ejercicio que se hace con una grata compañía; para muchos es más agradable que atrevesar una piscina o recorrer un campo de Golf, o jugar un partido de tenis y no hay uniformes ni vestimentas especiales para hacerlo.

Desde lo emocional, eleva el ánimo; de manera coloquial cuando una mujer o un hombre están irritados o aburridos o con actitudes hostiles, la gente alrededor utiliza expresiones tales como “a esa mujer le falta macho, o a ese hombre le cortaron los servicios íntimos”; la gente satisfecha con su vida sexual, controla mejor su ansiedad y las endorfinas que se producen en el encuentro erótico hacen sentir estados de satisfacción y sensación de bienestar y armonía.

La seducción es una expresión nueva en cada encuentro, por lo tanto entre más alta la frecuencia sexual más afinidad con la corporalidad del otro; la piel hace resonancia con la piel de la pareja; la activación de las feromonas generan afinidades que permanecen en el tiempo.

Nadie puede negar que después de una excitante, prolongada y placentera relación sexual, el cuerpo entra en un estado de profunda relajación, es una sensación similar a la que producen analgésicos o tranquilizantes. Para aquellas personas que sufren de dolores de cabeza, la vasodilatación ayuda a mejorar esta molestia. De otra parte se sabe que después de un orgasmo, se producen sustancias similares a los antihistamínicos que ayudarían a neutralizar reacciones alérgicas. El sistema inmune se fortalece y de esta manera esas enfermedades oportunistas tienen menos posibilidades de aparecer.

Como conclusión podríamos decir que el sexo como toda función corporal, cuando es cuidada y mantenida en buenas condiciones produce no solo sensación de bienestar, sino una mayor consciencia del valor que cada uno tiene como hombre y como mujer y la importancia que sus expresiones afectivas e íntimas tienen en el mundo que los rodea para ser facilitadores y ejemplo de conductas sexuales saludables.